#gestionsanitaria

No se puede hacer más lento

René Lavand fue un ilusionista argentino especializado en cartomagia.

Con la verborrea habitual de los argentinos, una narrativa que dibujaba y recreaba historias que adornaban sus números y una habilidad impresionante con su única mano, dibujaba una maravillosa rutina, para deleite de muchas generaciones:

Un movimiento simple (pero de enorme dificultad para hacerlo con una sola mano), limpísimo en la presentación, elegante en el lenguaje y tan cercano como daba el lente de la cámara o la mirada de la sorprendida espectadora.

Y poco más o menos esa es la situación de la participación del paciente en nuestro taquicárdico sistema nacional de salud.

Jugamos sólo con unos pocos pacientes: los pacientes expertos, los que llevan la voz del paciente, las asociaciones, las federaciones, las plataformas de pacientes…no más de 6. Unos rojos y otros negros.

Los vamos alternando.

Los enseñamos (en congresos, jornadas o en el mismo Ministerio/Consejería) a la entrada y a la salida de la rutina (la participación del paciente).

Le damos la vuelta para enseñar que están encima de la mesa (véalo, señorita, dos cartas negras ahí), no engañamos los pacientes están ahí.

Para acabar la depurada rutina de la participación de los pacientes, mostrando que todo sigue como al principio (3 cartas rojas y 3 cartas negras) y rematar ordenando la baraja de la asistencia sanitaria (por palos/especialidades y por orden canónico del As al Rey), como médicamente toca…no como el espectador/paciente se piensa.

Y es que la participación del paciente en el sistema sanitario ya es una rutina, ensayada ante el espejo mil veces. 

Incluso en las sociedades científicas, en los consultoras especializadas en sanidad, en los Masters de Gestión¡¡¡¡ en los programas de análisis de datos…los Prems (cartas rojas) y los Proms (cartas negras) sólo son meros artificios, que señalando hacia un lado hacen el truco en otro.

 Pero, de vez en cuando, surgen brotes verdes, esperanzadores, que huyendo de la rutina, encienden el foco para poner un poco de luz en este tema.

 La Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria de Cataluña publicó este magnífico texto sobre los elementos clave que influyen en la experiencia de los pacientes en su obligado deambular por el sistema sanitario.

Cómo no, Joan Escarrabill, presente en la publicación. Ahora mismo, figura de referencia absoluta en este ámbito.

Si eres persona con alguna afección crónica, te interesa leer esto.

Para ver cómo te atienden en tu centro sanitario y quizás, tengas el atrevimiento de realizar sugerencias a tu gobierno autonómico.

 Si eres profesional sanitario, quizás te sirva como reflexión sobre lo que estás haciendo, lo que te dejan hacer en tu centro sanitario y lo que podríais lograr.

En cualquier caso, un documento que invita a la reflexión y a una más profunda evaluación.

Rasca y gana: el servicio de atención al paciente.

6 años largos en un servicio de atención al paciente da para ver y leer multitud de casos.
La casuística es inmensa.
Desde quejas por trato irrespetuoso a acusaciones gravísimas por actuaciones dolosas.
En muchos casos, el paciente tiene razón, mucha razón.
En otras ocasiones no tanto.
Muchas veces la actuación de los profesionales sanitarios es muy correcta.
En global, los pacientes se quejan poco, pero bien justificado.

Si un paciente quiere quejarse de algo, presenta una queja (siempre identificándose) en papel y en persona, o bien telemática.
La vía administrativa tiene la característica de ser burocrática.
No obliga a modificar o mejorar procesos.
Ni obliga a sancionar.
Ni siquiera obliga a solucionar…

En cualquier empresa privada, el servicio de atención al cliente se le daría una gran importancia.
Porque el cliente es lo que te da de vivir.

Espera.
¿El sistema sanitario no ponía al paciente en el centro?
Cuando el paciente tiene un problema o percibe una mala atención, ¿qué opciones tiene?
Cuando presenta una queja o una sugerencia, ¿cómo se aborda esa cuestión? ¿Se contesta protocolariamente (a menudo con un texto prefabricado)? ¿Se pone interés en solucionar el problema (si se puede)?

Yo diría que no a todo.

Es habitual leer, en las memorias de gestión de los diferentes sistemas sanitarios españoles, cuantificar el número de quejas presentadas al cabo del año.
Se relacionan quejas por áreas de salud, por estamentos profesionales, por niveles asistenciales…
Diferencian las quejas de trato, asistenciales y administrativas…
Algunos los relacionan con el número de actos asistenciales.
Lo cual es una trampa porque los actos asistenciales se miden por millones y las quejas por miles…con lo que la relación queda desdibujada.

No he leído en ningún sitio que se relacionen las quejas y las resoluciones a las quejas.
Porque lo que interesa al paciente, cuando presenta una queja, es solucionar su problema.
Responder a la queja, por escrito, dentro del plazo legal establecido (1 mes) y no mirar si se ha resuelto el problema es algo pobre (por decir algo).

Y es que ya no hay más opciones.

Rasca y gana

Obligas al paciente a ir al SAIP, a ver si con suerte, alguno de los trabajadores se involucra y toca a las puertas adecuadas para solucionar el problema.
Pero no porque el sistema lo fomente.
Si no porque los trabajadores, muchos de ellos, quieren mejorar y ayudar al paciente.

Los sistemas sanitarios lo único que hacen es vender boletos…así pueden decir que atienden al paciente y dedican recursos (cada vez menos y cada vez con menos capacidad).
Mientras, el paciente deseando tener suerte cuando tiene un problema y le obligan a rascar un cupón para tener suerte.  

¿Dónde van los pacientes?

El pasado día 20, mi hermano Alberto, tras varios días de malestar fue diagnosticado de neumonía por gripe A, de la que se ha recuperado rápido y bien.
Fue derivado a Urgencias del Hospital por su médica de atención primaria, en una visita de urgencia puesto que no tenía cita.
La semana anterior, esta vez con cita, lo había revisado porque ya no se encontraba bien.
Si hoy intento reservar una visita para él, la primera fecha que me da es el 8 de enero…algo bastante razonable: 5 días de demora.

Al mismo tiempo, desde inicios del mes de diciembre, es imposible reservar una cita con mi médico de primaria vía web o app.
Eso significa que las agendas, en el supuesto caso que estén abiertas, están completas a 15 días vista.
Tengo que ir presencialmente al centro de salud para intentar gestionar una visita a mi médico de atención primaria. Si no es urgente no me darán hasta dentro de 3 semanas y si es urgente me derivarán al PAC o al Hospital.

No comparto centro de salud con mi hermano.
Así que son 2 realidades diferentes, dentro de la misma ciudad, separadas por apenas 2 kilómetros.

Leyendo el hilo de Arrop i Tallaetes que sigue las muchas conversaciones y noticias sobre el “tradicional” colapso findeañero (diciembre-enero) provocado por gripes, covids y demás fauna neumoníaca. Me viene muchas preguntas a la cabeza y algún miedo.

Yo también me pregunto qué debemos hacer los pacientes.

Si estoy malo y no voy a trabajar automáticamente un médico me tiene que dar una baja.
En otros países existe una autobaja de 3-5 días para gripes y similares…enfermedades por las que no hace falta ir al médico.
Por lo que sea, Gobierno, oposición, sindicatos, CEOE no parecen muy proclives a modificar esto.

Si mi médico no tiene disponibilidad hasta dentro de 3 semanas y no hay urgencias en mi centro de salud, o voy a un Punto de atención continuada (sin Rx ni analíticas…a poco que se necesite descartar algo me enviarán al hospital) o me voy al Hospital directamente…

¿Hace falta un escalón intermedio?
La sociedad parece que demanda una “Fast Health”.
Quiero que me vean aquí y ahora…
¿Hacemos caso a esa tendencia?
Montamos escalón intermedio, los pacientes tienen un fast health 24 horas…un centro, diferente al de un hospital y un centro de salud, con capacidad para resolver el 80-90% de cosas que se consultan (posiblemente la mayor parte de urgencias), sin cita previa claro.
Unas urgencias no hospitalarias.

Reservaríamos atención primaria para las citas previas y trabajo de verdadero especialista en sanidad comunitaria y patología crónica.
Reservaríamos urgencias hospitalarias para cuestiones graves que requieren ingreso.

¿Funcionaría?
No parece que los PAC hayan funcionado…
Posiblemente se saturarían igualmente.
El mensaje sería contraproducente…vete allí por lo que sea, que te miren.

¿Educación sanitaria?
Me llama la atención las campañas de reciclaje -por tierra, mar y aire- de vidrio, plástico…incluso con copago (las bolsas te las cobro en el supermercado).
Nada de esto se hace en Sanidad…como mucho la vacunación y con escaso éxito.
¿Sanidad en las escuelas/institutos? Si ni siquiera se contempla como necesario la presencia de una enfermera en centros con 500 personas…


Como he escrito al inicio del post, en 2 km, dentro de una misma ciudad se pueden vivir situaciones muy diferentes en la atención sanitaria.
Con lo que las soluciones no pueden ser universales.
Tampoco tiene nada que ver una localidad urbana con una zona rural (dispersión, lejanía, perfil social).
O una temporada y zona vacacional respecto a otra época de año….

La atención, seguimiento, diagnóstico y tratamiento de pacientes no puede seguir recayendo casi exclusivamente en los médicos.
Al resto de profesiones sanitarias se les debería incorporar mucho más.

Desde luego, a corto plazo no veo soluciones.
La autobaja es una medida que palía.

Más médicos, más camas, más PACS…es más de lo mismo.
Posiblemente con los mismos resultados.

Estamos llegando al momento de no retorno.
Al momento de tomar decisiones o el barco se hunde.
Es el momento de los gestores.
De sacar a la luz pública todos los datos asistenciales y de RRHH.
Y abrir un debate, dejando a los políticos fuera.

Y esto es algo que deberíamos exigir los pacientes.
Tanto las asociaciones como los pacientes a título individual.   
¿Lo veremos?
Me tengo por un pesimista realista…

Gestionar también viene de gestar

La banda Texas, de mi adorada Sharleen Spiteri, en su canción The Conversation decía:

Any time we have a conversation

It’s never what you wanna hear

It’s funny how much words can hurt you

Even after all these years

I wanna make an observation

‘Bout how you tear your world apart

And every time I try to tell you

You blame it on your fickle heart

Hay un momento que tienes que parar y ver cómo estás.
Si la cabeza está en el suelo y los pies en el aire, hay algo que no va bien…¿qué está pasando para llegar a esta situación?…

1.- ¿Sabes lo que tu jefe quiere de ti?

2.- ¿Te reúnes periódicamente con tu jefe/a para comentar cosas de tu trabajo o sólo cuando hay marrones?

3.- ¿Hay algún tipo de planificación? ¿tus jefes tienen un calendario y se adelantan para verificar y coordinar el trabajo?

4.- ¿Ya sabes los objetivos, tuyos y de tu área de trabajo, para 2024?

Si has contestado con un NO a las 4 cuestiones, te corresponden 4 puntos y pasas a la siguiente fase del concurso “Mi jefe/a no gestiona”.

La mala noticia para ti es que no pinta bien.
Seguramente tu jefe/a no te considera ni a ti ni a tus compañeros como parte de SU equipo de trabajo.
No hay objetivos.
Por tanto, no habrá evaluación (desde luego no objetiva).
Tampoco habrá línea de trabajo ni metodología de trabajo, ni comunicación…

Buena suerte.

La vas a necesitar

Hay que gestar calendarios, coordinaciones, planificaciones…y equipos.
Nada nace por generación espontánea.
En la gestión sanitaria de primer nivel, todavía menos.

Gestoría de usuarios

Mi compañero de despacho, mientras buscaba otra cosa (serendipia), lo leyó en voz alta…
Tras trabajar más de 6 años en un servicio de atención e información al paciente, el concepto me llamó mucho la atención.

Trabajar por aquello que tenga valor para el paciente.
Es precioso como concepto. Es un magnífico constructo teórico, que pocos miden, muy pocos analizan y todavía menos quienes acuden a él para optimizar procesos clínico-asistenciales.

Cuando una persona pone una queja…¿las contestamos o las resolvemos?
Deberían ser las dos cosas, claro.
Pero en el sistema sanitario, ¿de verdad resolvemos una queja por demora en la cita con un profesional o una prueba diagnóstica?
¿O sólo le respondemos -protocolariamente- que estamos trabajando en ello y nos disculpamos por las molestias?

A final de año, en las estadísticas, ¿qué contamos…respuestas o soluciones?

¿Tanto le cuesta al sistema sanitario abandonar su pasividad?
¿Por qué nos cuesta tanto hablar con las personas?

En el ámbito de los seguros se habla de la gerencia de riesgos.
El concepto hace referencia a las estrategias de una organización para prevenir, evitar o mitigar posibles riesgos que pueden causar daños y perjuicios.

¿Piensas que podíamos hacer algo de esto en el ámbito sanitario?

Cuando se habla, reiteradamente, de cambiar el sistema… ¿alguna vez tenemos en cuenta que debemos gestionar las necesidades/prioridades de los pacientes?

¿Podremos, alguna vez, prestar atención al “valor” y ser proactivos?
Podemos hablar con el paciente, sin mediar una necesidad sanitaria…
Las enfermeras gestoras de casos es un ejemplo magnífico de su utilidad…no sólo para pacientes en hospitalización domiciliaria o crónicos complejos.

Además de profesionales sanitarios asistenciales, el sistema sanitario debería nutrirse y beneficiarse de profesionales que gestionen a las personas, sus necesidades y sus situaciones particulares en relación con el sistema sanitario.

Vacaciones y etología

Ha pasado el verano -sin actualizar la web- y traigo un post resumen de alguno de mis pensamientos recurrentes…

carretera jalonada de árboles

Una de mis aficiones -reconocible por amigos y enemigos- es la etología humana.
No toda, porque eso supone una vida de dedicación…pero me apasiona la observación de la conducta humana y traducir esa conducta a motivaciones causales que la provoquen.
Después del aterrador verano que hemos pasado en Valencia, a eso me he dedicado en mis vacaciones de septiembre.

También hago observación y etología con el tema sanitario.
Con la organización sanitaria.
Con los pacientes en su relación con la estructura de la sanidad.

Durante varios años trabajé como celador en las puertas de consultas externas del Hospital La Fe. Ni National Geografic acumuló tanto material ni tanta información sobre animales en África, como yo de los pacientes que deambulaban por el hospital.
Un buen día, ya como jefe de celadores del hospital, asistí a una reunión donde se presentaba el nuevo circuito de asistencia a los pacientes en consultas externas.
Como puedes imaginar, ni consultaron a los celadores ni a los pacientes (#pagafantismo) para realizar dicho “nuevo” circuito.
Quizás, combinando las cámaras de vigilancia y la IA de hoy en día, se pueda analizar el tránsito de los pacientes (y familiares) por un centro sanitario.
E intentar, como yo tenía medido, disminuir los casi 3 kilómetros andando que suponían determinadas visitas.

En Valencia, por si no lo sabes, casi es más importante el almuerzo que la paella. Si te dedicas a pasear por la ciudad entre las 9.30 y las 11h verás los bares atestados de personas, de toda clase social, atizándose bocatas, bebidas y el gasto (llamamos a esto los cacaus, tramusos, olivas e incluso ensalada completa que completa el condumio…cremaet aparte).
El rito comienza buscando bar.
Si llevas tiempo trabajando en la zona ya has probado varios y los catalogas por precio, rapidez en el servicio y calidad del producto.
Pero no siempre puedes abandonar tu trabajo exactamente a la misma hora, ni siempre encuentras mesa libre (incluso para 8-10 personas) en el bar que quieres.
Eso hace que peregrines buscando sitio…pero no dejas de almorzar, no dejas de hacer lo mismo que haces siempre.
Si está lleno, te vas a otro sitio.

Pues en sanidad es lo mismo.
Parece mentira que aún haya quien se sorprenda de la saturación de urgencias, de los centros sanitarios y de las pruebas diagnósticas.
Vas al centro sanitario porque es lo que te dicen y lo que hace todo el mundo…si no puedes ir a uno, vas a otro.
No vas a convencer a nadie de no ir “ a ver al médico”.
Y si quieres cambiar las cosas, lo tienes que hacer desde fuera del sistema sanitario (educación, cine, revistas, redes sociales, medios de comunicación…)
Porque si ya está instaurado tomarse un cremaet tras finalizar el almuerzo, también está instaurado ir al médico.
 

Como ya he contado varias veces, mis hermanos tienen discapacidad intelectual. En el centro ocupacional al que acuden, solicitan 2 veces al año (por normativa de la conselleria de turno) un informe de salud:

Un disparate…dado que mis hermanos pueden pasarse años sin ir al centro de salud porque no tienen ningún problema físico.
Un certificado médico para decir que no ha ido al médico…
¿sabes lo difícil que es explicarle a alguien con discapacidad intelectual que le llevas al médico sin que le duela nada?
No es mi caso porque lo solucionamos por otra vía…pero, ¿ocupar una cita por esto?

Me resulta inevitable recordar y comparar cómo el juez de tutelas (alguien sin ninguna formación médica ni psicológica) evaluó la capacidad/incapacidad de mis hermanos por una videollamada de menos de 1 minuto…
Ya lo de “informe de salud” da para entrada aparte…como si la salud fuera tan fácil de describir…

Por cosas que pasan, busqué información sobre los celos en el entorno laboral, y en una publicación de linkedin, encontré esto:

Causas de los celos en el trabajo:

  • Reconocimiento y promoción: la competencia por ascensos y reconocimientos puede generar celos entre colegas que desean obtener las mismas oportunidades de crecimiento profesional.
  • Habilidades y logros destacados: cuando un compañero destaca por sus habilidades o logros en el trabajo, otros pueden experimentar envidia y celos al compararse con él.
  • Relaciones con superiores: la percepción de preferencia o trato especial hacia un colega por parte de los superiores puede generar resentimiento y celos entre el resto del equipo.

Consecuencias de los celos en el trabajo:

  • Deterioro del clima laboral: los celos no gestionados pueden generar tensiones y conflictos entre los miembros del equipo, afectando la colaboración y el trabajo en equipo.
  • Reducción de la productividad: los celos pueden distraer a los empleados de sus responsabilidades y enfocar su energía en la envidia y la competencia, disminuyendo la eficiencia y el rendimiento laboral.

No sé a ti, pero hay cosas que me suenan mucho.


2 años, 3 meses y 26 días: Aemps y las alertas sanitarias urgentes.

En medio del fragor electoral y el calor asfixiante proveniente del cambio climático ha pasado medio desapercibido la notificación que ha lanzado la Aemps para solucionar una alerta sanitaria de la empresa Medtronic y sus bombas de insulina 780 G (la mía, casualmente).

El 24 de marzo de 2021, la Aemps lanzaba la siguiente alerta: La AEMPS informa de que la bomba de insulina MiniMed™ 780G con la versión de software 6.5 podría presentar errores después de administrar un bolus grande
La nota pone, textualmente, “existe el riesgo de que se produzca un exceso de administración de insulina, lo que puede provocar un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia) o una hipoglucemia grave. En raras ocasiones, la hipoglucemia grave, si no se trata, puede llevar a una situación de riesgo vital”

No ponía más soluciones que ponerse en contacto con la empresa….

El 19 de julio de 2023, casi 2 años y medio después, la misma Aemps lanza la siguiente comunicación: La AEMPS informa de la actualización del software de las bombas de insulina MiniMed™ 780G para eliminar determinados errores

Aprovechando que el sistema 780G tiene la posibilidad de actualizar on-line el software, Medtronic ha lanzado una actualización on line -relativamente sencilla de realizar- que permite solucionar los errores.

Foto extraída del enlace anterior de la Aemps

Tres incisos antes de continuar con el propósito de este post.

1.- Una hipoglucemia grave, si te pilla solo, lo vas a tener muy difícil para superarla…por definición, una hipoglucemia grave es la que necesita de ayuda de una tercera persona. Lo de poner “raras ocasiones” me parece desdeñar una situación de enorme peligro.

2.- Llamar error a un problema de dosificación en un sistema automático de dosificación, también me parece minusvalorarlo. Creo que es un incidente de seguridad serio.

3.- El registro de productos sanitarios y de pacientes debería existir. Y debería servir -entre otras cosas- para situaciones como estas. Las alertas deben ir personalizadas. Y no empezar a ver quien tiene la versión 6.5 con mails, llamadas…o aún peor, por correo postal.
Es incomprensible que no exista una trazabilidad completa de los productos sanitarios que se financian con fondos públicos y reducir al mínimo el tiempo necesario de alerta ante una situación problemática.

Porque, la casualidad (no existen las casualidades) es que hoy recibo este mensaje por DHL con una nota urgente de seguridad: la fecha es de octubre de 2022….esta vez sobre el tapón de la pila. Adjunto foto ilustrativa…ampliar foto y veréis la fecha.
No es serio, Aemps, Medtronic, políticos, gestores sanitarios.
No es serio.

Bien, sigamos.
Hay comunicación de la incidencia de posible sobredosificación por parte de la empresa al organismo correspondiente y a las personas afectadas (de aquella manera, pero bueno).

Dos años y medio después, la empresa pone la solución a un problema de seguridad de uno de sus equipos.

Estoy plenamente seguro de que Medtronic ha cumplido escrupulosamente la ley. No creo que nada le obligue a solucionar ese problema de seguridad antes de un plazo (aunque no soy ningún especialista y puedo estar equivocado).

Con este problema de seguridad, las condiciones en las que debe producirse un potencial episodio de hipoglucemia son muy raras.
Pero como cliente que he sido y como usuario de sus equipos durante10 años, espero algo más de su capacidad de solventar problemas y mejorar sus productos.

Pero a donde voy a parar es: ¿ casi 2 años y medio es un plazo razonable de seguridad para solventar un problema de seguridad?
Como administración Pública, ¿no debemos hacer una reflexión?
¿Y si lo hubiese hecho en 4 años?

La forma actual de adquirir productos sanitarios relacionados con la diabetes -bombas y sensores, principalmente- tiene sus ventajas e inconvenientes.

¿Qué obligaciones trasladamos a las empresas a las que les compramos los productos?

Yo creo que es un campo que debemos mejorar.
Y es algo que se debe centralizar, desde una Estrategia nacional de Diabetes.
Pero tambien con profesionales dedicados a la gestión de la diabetes en cada CCAA.

También nos jugamos la credibilidad de la tecnología relacionada con la diabetes y la gestión pública de la salud de las personas….como me recordaban por twitter luego la mala fama de inseguros se la llevaban los sistemas DIY.

Porque vuelvo a insistir, un post más, la gestión de la diabetes es mucho más que la consulta, la relación profesional sanitario paciente…necesitamos de los trabajadores de farmacia, de expertos en contratación y suministros sanitarios, informáticos…trabajo en equipo.
Todo eso influye en la calidad de la atención a las personas.

¿O no buscábamos valor para los pacientes?

Fin de ciclo y derechos de los pacientes

Dentro de unos días, cerraré una etapa profesional. Una etapa vinculada a la gestión de los derechos de los pacientes.
Han sido 5 años intensos, en los que he aprendido mucho, sufrido un poco y con un final no demasiado bonito.

Mi admirado Iñaki Lorente siempre me lo dice: “Cuando eres un francotirador, antes o después sales herido”.
Con todo, el balance es muy positivo. Me llevo más de lo que esperaba y posiblemente merezca.


Esta etapa la resumo con esta foto, porque ayudar a pacientes (de una u otra forma) es como sentarme y mirarme al espejo, en un ambiente cómodo, relajado, casi como en casa.

Tenía medio colgado un post sobre los derechos de los pacientes, a propósito de algunos casos mediáticos que aprovecho hoy para rematarlo.

Por ejemplo, este:

El derecho al ‘olvido oncológico’: supervivientes de cáncer denuncian trabas para lograr hipotecas, seguros o adoptar.

Y es que el actual gobierno nacional -imagino que ya en funciones- prometía una ley contra la discriminación a pacientes oncológicos a la hora de contratar seguros o hipotecas.

Claro que en 2018 ya se había aprobado la Ley 4/2018, de 11 de junio, por la que se modifica el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre

Disposición adicional única. Nulidad de determinadas cláusulas.

1. Serán nulas aquellas cláusulas, estipulaciones, condiciones o pactos que excluyan a una de las partes, por tener VIH/SIDA u otras condiciones de salud.

2. Asimismo, será nula la renuncia a lo estipulado en esta disposición por la parte que tenga VIH/SIDA u otras condiciones de salud.»

Dos. Se añade una nueva disposición final, con el siguiente texto:

«Disposición final cuarta. Ampliación a otras enfermedades.

El Gobierno, en el plazo de un año, presentará un proyecto de ley en el que determinará la aplicación de los principios de esta ley a otras enfermedades respecto a las que pueda considerarse que se aplican los mismos efectos excluyentes en las relaciones jurídicas.»

Por lo que sea, habían olvidado que ya tenían esto.
Si he aprendido algo son 2 cosas:
– no compares enfermedades
-no legisles derechos de los pacientes en base a sus patologías. Sólo generas inequidad y olvidas las necesidades.

ORDENADOR PORTÁTIL Y LIBRETA PARA TOMAR APUNTES

Esta otra noticia también es interesante para la reflexión:

Movilización para detener los electroshocks por orden judicial en contra de los padres del afectado

Es un caso muy duro, que se presta a juicio mediático y a lanzarse a dar opiniones sin tener todos los datos…¿consentimiento informado? ¿legitimación de los padres para interponer demandas? ¿confianza médico paciente? ¿sabemos realmente en qué consiste esa terapia y por qué se indica?


En la ley valenciana sobre el procedimiento de voluntades anticipadas, en su artículo 7, habla de la PAD:

LA PLANIFICACIÓN ANTICIPADA DE DECISIONES

1. La planificación anticipada de las decisiones es el proceso voluntario de comunicación y deliberación entre una persona capaz y el personal sanitario con implicación en su atención, acerca de los valores, deseos y preferencias que quiere que se tengan en cuenta respecto a la atención sanitaria que recibirá como paciente, fundamentalmente, en los momentos finales de su vida.

Su finalidad última es elaborar un plan conjunto para que, en el caso de que la persona pierda su capacidad de decidir, bien temporal o permanentemente, puedan tomarse decisiones sanitarias coherentes con sus deseos.

2. Toda persona tiene derecho a planificar la atención futura de manera conjunta con el personal que le atiende habitualmente, mediante un proceso voluntario y progresivo de comunicación y deliberación. El contenido resultante de dicho proceso quedará registrado electrónicamente y será accesible en la historia clínica electrónica. Podrá ser permanentemente actualizado y se dispondrá de una señal visual en la historia clínica electrónica que alerte a todo el personal con implicación en la atención de la persona enferma, de cualquier modificación realizada.

3. En este proceso podrán participarán, si así lo expresa la persona otorgante, familiares, la persona representante designada, u otras personas de su entorno.

En mi experiencia personal como paciente y como cuidador, nunca he podido hacer esto.
Y creo que la PAD debe hacerse no sólo en el caso de procesos finales de vida, sino en procesos crónicos, con más o menos probabilidad de complicaciones.

Esto, escrito en historia clínica, y acordado con los profesionales sanitarios, es un gran avance para los pacientes.
Claro que para ello, los profesionales sanitarios necesitan tiempo.
Y que prioritariamente sean los de Atención Primaria…

POR ULTIMO

Mencionaba al principio, los 5 años que he pasado en un servicio de atención al paciente, dentro de los servicios centrales de una Conselleria.
Recuerdo un par de casos de “clientes habituales”.
De esos que ponen quejas por todo y a todos.
Tan es así, que contabilizamos más 500 quejas en apenas 3 años…cada uno.

Las quejas, presentadas como toca, hay obligación de contestarlas al ciudadano. Y eso es algo que en mi servicio se ha hecho con mucha intensidad, incluso con quejas llegadas sólo por correo electrónico.
Cada queja, dependiendo de su contenido y complejidad, te puede llevar contestarla desde 5 minutos a 2-3 horas, o varios días, incluyendo consultas a otros servicios u otras aplicaciones.
La mayor parte se contestaban en cada área (departamentos en nuestra CCAA).
Pero en servicios centrales también hemos contestado muchas.
Especialmente en pandemia.

Estoy muy a favor de presentar quejas.
Lo veo como un elemento de mejora continua…pero ¿tiene un límite?
¿realmente, poner 1 queja cada semana, va a mejorar algo?
¿los derechos de los pacientes (en este caso quejarse) tienen un límite?

También creo en la obligación que tenemos los pacientes en aportar mejoras al sistema (esto tan de moda y tan poco aplicado como es la experiencia de paciente).

Los pacientes (y las asociaciones de pacientes) creo que debemos emplear menos la palabra derecho y mucho más la expresión “necesito”.


Todos tenemos derecho a una quimioterapia, pero no todos la necesitamos.
Todos tenemos derecho a una ambulancia no asistida (TNA) para acudir a nuestras citas con los profesionales sanitarios, pero no todos la precisamos.

Necesitar es una palabra que apela a un sentimiento, invita a ayudar. Y es mucho más fácil demostrar una necesidad que un derecho, a la hora de reclamarlo. A veces es evidente…como ocurre en la aberración de no aprobar el desarrollo de la ley ELA

No dejo de ser paciente.
No dejaré de ayudar a mejorar la atención a los pacientes, en unos pocos días desde otras vías.
Sigo siendo afortunado, el tren sigue en marcha.
Y me encanta viajar en tren.

La gestión sanitaria por conceptos

A menudo suelo leer, atentamente, los artículos y tuits que publica Nacho Vallejo  (recomendable seguirlo en twitter y leerlo en Medium) referentes al cambio en la gestión sanitaria y hospitalaria.
Alguna vez participo en el hashtag #cambiahospital que también recomiendo.
Además, hay que mencionar el blog de referencia para estas (y muchas otras) cuestiones: Salud con Cosas

Y desde hace tiempo, cada vez que leía sobre este tema, me llevaba a pensar en un concepto usado en el basket: juego por conceptos.

Los que me seguís ya hace tiempo sabréis mi afición, no sólo por el basket, sino por compararlo y/o unirlo con la salud o con la gestión.
Ni es el primer post que escribo así, ni será el último.

Cancha de los Warriors

En basket, el juego (o el ataque) por conceptos se suele asimilar a “juego libre”.
Vamos, un poco lo que hacemos los profesionales sanitarios dentro del sistema.

Con todo, el juego por conceptos, aunque sea juego libre, tiene sus reglas, sus límites y su racionalización para que no sea un caos absoluto.
También en sanidad tenemos las reglas, leyes parecidas a los reglamentos de competición o instrucciones de nuestros superiores para hacer determinadas cosas, de hecho la tendencia es hacer normas escritas para todo…que luego matizamos (o nos las saltamos ) al gusto de cada uno.

En basket hay algunas reglas básicas cuando se adopta este método: por ejemplo, que la circulación de balón sea rápida (atacar estando quieto es pecado) y que demos espacio a los jugadores sin apelotonamiento (se suele llamar spacing).
¿Movemos las necesidades de los pacientes?¿Intentamos cumplirlas con la menor demora posible? Cuando es urgente les hacemos pruebas diagnósticas inmediatamente…¿y cuando no es urgente qué hacemos?
Sí, hago un comparación balón=paciente

¿Dejamos espacio a los profesionales para que trabajen en su ámbito de especialización? O apelotonamos a los especialistas de 8 a 14h…y después dejamos al tiratriples haciendo la guardia de 16h seguidas…
Por no decir que apelotonamos las visitas de seguimiento a los pacientes de lunes a viernes de 8 a 14h…

Un ataque básico en basket es el pick and roll, un jugador bloquea al defensor de su compañero y para continuar la jugada, o cae hacia la canasta o se abre hacia fuera(decimos que hace pick and pop)
Mejor con un gráfico

pick and roll


Yo lo equiparo a que cuando atendemos un paciente tenemos varias posibilidades, bien atenderlo y llevarlo hacia la curación (si es posible), dando incluso una derivación (asistencia en basket) a otro compañero/a para que culmine la jugada (proceso), o sacarlo fuera del sistema, si no tiene relevancia.

Otro concepto muy interesante es el juego sin balón. En basket significa generar espacio al jugador que lleva el balón, moverse para recibir el balón en las mejores condiciones posibles y trabajar para generar ventaja a otro compañero que no lleva el balón.

En sanidad ponemos el foco en quien lleva el paciente (médicos, enfermeras), pero poco en quien permite generar ventajas y mejores soluciones: administrativos, informáticos, celadores, documentalistas, cocineros, personal de limpieza…quizás, si mejoramos nuestro juego sin el paciente (y creo que hay mucho margen de mejora) los profesionales que llevan al paciente podrían tener mejores posibilidades de acabar mejor la jugada.

Fijaos en este párrafo (enlace externo al blog formacionsinlade  de Gabo Loaiza Pérez)
El juego por conceptos es crear pocos automatismos(puede traer consigo pérdida de atención/concentración) y sí favorecer la lectura de las defensas que nos encontremos. Nos preparamos para atacar la mejor defensa (o la más probable), pero no siempre ocurre así. Por ello hay que dotar y otorgar al jugador la capacidad de improvisar, crear y anticiparse a la defensa, en definitiva, llevar siempre la iniciativa y contrarrestar de forma variada las respuestas que nos den.

¿Os suena bien así?

La gestión sanitaria por conceptos es crear pocos automatismos y favorecer la lectura de los problemas de los pacientes que nos encontremos. Nos preparamos para resolver las necesidades de los pacientes más probables, pero no siempre ocurre así. Por ello hay que dotar y otorgar al profesional de la capacidad de improvisar, crear y anticiparse a la situación, en definitiva, llevar siempre la iniciativa y contrarrestar de forma variada las necesidades de la práctica diaria en la atención sanitaria.

La gestión sanitaria de la diabetes ¿privatizamos?

En los últimos días ha circulado repetidamente esta noticia:

¿Pensáis que esto sólo es cosa de Atención Primaria y sólo de Andalucía?

Pues no.
En diabetes, hay algo que se acerca.
En 2020, en Extremadura se licitó, tramitó y adjudicó: “Suministro de material fungible para bombas de infusión continua de insulina y monitorización continua de glucosa con la creación de unidades tecnológicas y la cesión de equipos necesarios”

Ojo al dato con la negrita.
El adjudicatario fue Medtronic.

Por lo que sea, Dexcom y similares lo tienen difícil en Extremadura (como en otras partes donde sólo hay un adjudicatario…)

Tenéis pliegos y documentación en este enlace

Creo que esta captura del pliego de prescripciones técnicas explica mucho…

Hacen asistencial, revisan descargas de pacientes, crean protocolos asistenciales e incluso comparten instalaciones en centros sanitarios públicos (literal según el pliego…eso sí, diferenciados de los estatutarios).


No es necesaria experiencia.

Claro, hay un contrato firmado. ¿Para qué quieres valorar la experiencia con un contrato y un compromiso de pago?

Cada cual que opine lo que quiera, por supuesto.

Y matizaciones se pueden hacer miles.

A mí no me gusta.
¿Y los profesionales con plaza qué hacen? ¿supervisar el trabajo de los trabajadores de la adjudicataria con los pacientes?
¿Qué ventajas tiene este sistema para los pacientes (recordemos, todo lo hacemos por ellos)?
¿Qué ventajas tiene para los profesionales?
Las ventajas para los gestores que han ideado esto y para Medtronic parecen claras.

¿Y cuando acabe el contrato con Medtronic? Imagina que llega Dexcom o Abbott y lo da más barato…nuevos profesionales, nuevos medidores, nuevos sistemas de descarga, nuevos protocolos, nuevas enseñanzas a todos los pacientes…

Supongo que habrán atado en corto y garantizado la confidencialidad de los datos de los pacientes…espera, ¿y la historia clínica?

Pero bueno, tampoco nos rasguemos mucho las vestiduras.
No es nada extraño que las empresas de bombas o sensores participen (y en algunos/bastantes casos) en la formación a los pacientes en la tecnología prescrita, dentro de las Unidades de Diabetes.

Y también os digo -sin entrar en más nombres (por confidencialidad y falta de enlaces que lo demuestren)- que otros sistemas sanitarios/hospitales/unidades de diabetes de la península tienen acuerdos muy similares (calcados, incluso) que los aquí mencionados…
Cuando me veas, invítame a un café (sólo y sin edulcorante) y te cuento quienes son (igual hasta te sorprendes).