Dani

DED24. Mi resumen

No es fácil sentarse a escribir sobre un evento al que he asistido 10 veces.
Del que he contado casi todo lo que he podido contar.

logo DED24

Así que empiezo por el final, porque ahí está mi resumen.
Al final de la tarde del sábado pasado, tras todas las ponencias, Ángel nos hizo subir a unas cuentas personas que colaboramos -de una u otra forma- con el DED en esta década de existencia.

Y nos preguntaba (creo) por el significado del evento.

Yo respondí sólo con 1 palabra: AMISTAD.

Porque eso es lo que ves en el DED: La amistad se refiere al vínculo estrecho que se forma entre dos personas o un grupo. Este tipo de relación suele estar basado en la confianza, el afecto, la lealtad, la simpatía y el respeto que se depositan, de manera recíproca, los miembros de la relación.

Ahora, quizás, pensándolo, añadiría la palabra APRENDIZAJE.
Y no sólo de diabetes (charlas y talleres sobre educación diabetológicas) sino aprendizaje emocional/sentimental.
Nadie te mira cuando sacas la bomba y te pones un bolus, o sacas el móvil para examinar unos unos números raros y flechas, nadie te pregunta si puedes o no determinado alimento…
Quizás muchas personas no aprecien esto, pero es un sentimiento muy singular, que no tienes oportunidades de disfrutar.

El DED sigue siendo el evento más grande dirigido a pacientes en Europa.
Muchísima gente, dentro de las charlas, en la zona expositiva, en los espacios de esparcimiento, en la cafetería…
Mi lado laboral, “de gestión”, no le deja de dar vueltas a la complejidad de organizar un evento así: 1200-1500 personas, todas queremos comer a la misma hora, 20-30 ponentes (cada uno con un plan de viaje, unas necesidades…), entretener a un montón de niños durante bastantes horas, buscar una calidad en los videos (este año no se ha emitido en directo, creo que se subirá todo en breve), solucionar los 1000 problemas de última hora que siempre surgen con el local, los materiales, las personas…
Y todo eso dirigido a pacientes.
Creo que siempre lo digo: hay que valorar lo que se tiene.
Y disfrutarlo.

Las dos novedades de este año me han parecido un acierto.
Dos escenarios simultáneos, con algún ponente compartido.
Y es que no es lo mismo tratar la alimentación para adultos, que tratar el mismo tema para niños/as, por poner un ejemplo.

Y el emprenDEDiabetes me ha parecido una vía inexplorada muy interesante.
En la mañana del viernes, una serie de startups o empresas presentaban su producto a un jurado de Zubi Group (vaya lujazo poder contar con ellos).
También estuvieron presentes durante las dos jornadas y todas las personas pudieron conocer las iniciativas de estas startups.
Creo que el ecosistema de la diabetes necesitaba de este espacio.
Pienso que esto tiene recorrido, si pudiéramos juntar las necesidades de las personas, emprendedores y financiadores cerraríamos un círculo azul fantástico.

Esta edición ha sido muy significativa para mí.

La he elegido como elemento final de una etapa personal.

Camino de 21 años con diabetes, creo que llevo 19 como activista de la diabetes: en la asociación local de mi ciudad, como bloguero, como ponente en multitud de jornadas, como divulgador de diabetes en redes sociales, como miembro (ya ex miembro) de la sociedad española de diabetes (principal organización científica) …

Siento, ya hace tiempo, que he cumplido una etapa.

Las amistades van a seguir, siempre.
Y con el DED también voy a seguir (mientras me dejen seguir colaborando).

Pero esa otra faceta, más menos reconocible, ya está fuera de mi cabeza y fuera de mis actos desde hace varios meses.

insignia DED brillando

Y qué mejor despedida de etapa que escribir sobre la diabetes en el DED.

No se puede hacer más lento

René Lavand fue un ilusionista argentino especializado en cartomagia.

Con la verborrea habitual de los argentinos, una narrativa que dibujaba y recreaba historias que adornaban sus números y una habilidad impresionante con su única mano, dibujaba una maravillosa rutina, para deleite de muchas generaciones:

Un movimiento simple (pero de enorme dificultad para hacerlo con una sola mano), limpísimo en la presentación, elegante en el lenguaje y tan cercano como daba el lente de la cámara o la mirada de la sorprendida espectadora.

Y poco más o menos esa es la situación de la participación del paciente en nuestro taquicárdico sistema nacional de salud.

Jugamos sólo con unos pocos pacientes: los pacientes expertos, los que llevan la voz del paciente, las asociaciones, las federaciones, las plataformas de pacientes…no más de 6. Unos rojos y otros negros.

Los vamos alternando.

Los enseñamos (en congresos, jornadas o en el mismo Ministerio/Consejería) a la entrada y a la salida de la rutina (la participación del paciente).

Le damos la vuelta para enseñar que están encima de la mesa (véalo, señorita, dos cartas negras ahí), no engañamos los pacientes están ahí.

Para acabar la depurada rutina de la participación de los pacientes, mostrando que todo sigue como al principio (3 cartas rojas y 3 cartas negras) y rematar ordenando la baraja de la asistencia sanitaria (por palos/especialidades y por orden canónico del As al Rey), como médicamente toca…no como el espectador/paciente se piensa.

Y es que la participación del paciente en el sistema sanitario ya es una rutina, ensayada ante el espejo mil veces. 

Incluso en las sociedades científicas, en los consultoras especializadas en sanidad, en los Masters de Gestión¡¡¡¡ en los programas de análisis de datos…los Prems (cartas rojas) y los Proms (cartas negras) sólo son meros artificios, que señalando hacia un lado hacen el truco en otro.

 Pero, de vez en cuando, surgen brotes verdes, esperanzadores, que huyendo de la rutina, encienden el foco para poner un poco de luz en este tema.

 La Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria de Cataluña publicó este magnífico texto sobre los elementos clave que influyen en la experiencia de los pacientes en su obligado deambular por el sistema sanitario.

Cómo no, Joan Escarrabill, presente en la publicación. Ahora mismo, figura de referencia absoluta en este ámbito.

Si eres persona con alguna afección crónica, te interesa leer esto.

Para ver cómo te atienden en tu centro sanitario y quizás, tengas el atrevimiento de realizar sugerencias a tu gobierno autonómico.

 Si eres profesional sanitario, quizás te sirva como reflexión sobre lo que estás haciendo, lo que te dejan hacer en tu centro sanitario y lo que podríais lograr.

En cualquier caso, un documento que invita a la reflexión y a una más profunda evaluación.

Rasca y gana: el servicio de atención al paciente.

6 años largos en un servicio de atención al paciente da para ver y leer multitud de casos.
La casuística es inmensa.
Desde quejas por trato irrespetuoso a acusaciones gravísimas por actuaciones dolosas.
En muchos casos, el paciente tiene razón, mucha razón.
En otras ocasiones no tanto.
Muchas veces la actuación de los profesionales sanitarios es muy correcta.
En global, los pacientes se quejan poco, pero bien justificado.

Si un paciente quiere quejarse de algo, presenta una queja (siempre identificándose) en papel y en persona, o bien telemática.
La vía administrativa tiene la característica de ser burocrática.
No obliga a modificar o mejorar procesos.
Ni obliga a sancionar.
Ni siquiera obliga a solucionar…

En cualquier empresa privada, el servicio de atención al cliente se le daría una gran importancia.
Porque el cliente es lo que te da de vivir.

Espera.
¿El sistema sanitario no ponía al paciente en el centro?
Cuando el paciente tiene un problema o percibe una mala atención, ¿qué opciones tiene?
Cuando presenta una queja o una sugerencia, ¿cómo se aborda esa cuestión? ¿Se contesta protocolariamente (a menudo con un texto prefabricado)? ¿Se pone interés en solucionar el problema (si se puede)?

Yo diría que no a todo.

Es habitual leer, en las memorias de gestión de los diferentes sistemas sanitarios españoles, cuantificar el número de quejas presentadas al cabo del año.
Se relacionan quejas por áreas de salud, por estamentos profesionales, por niveles asistenciales…
Diferencian las quejas de trato, asistenciales y administrativas…
Algunos los relacionan con el número de actos asistenciales.
Lo cual es una trampa porque los actos asistenciales se miden por millones y las quejas por miles…con lo que la relación queda desdibujada.

No he leído en ningún sitio que se relacionen las quejas y las resoluciones a las quejas.
Porque lo que interesa al paciente, cuando presenta una queja, es solucionar su problema.
Responder a la queja, por escrito, dentro del plazo legal establecido (1 mes) y no mirar si se ha resuelto el problema es algo pobre (por decir algo).

Y es que ya no hay más opciones.

Rasca y gana

Obligas al paciente a ir al SAIP, a ver si con suerte, alguno de los trabajadores se involucra y toca a las puertas adecuadas para solucionar el problema.
Pero no porque el sistema lo fomente.
Si no porque los trabajadores, muchos de ellos, quieren mejorar y ayudar al paciente.

Los sistemas sanitarios lo único que hacen es vender boletos…así pueden decir que atienden al paciente y dedican recursos (cada vez menos y cada vez con menos capacidad).
Mientras, el paciente deseando tener suerte cuando tiene un problema y le obligan a rascar un cupón para tener suerte.  

¿Dónde van los pacientes?

El pasado día 20, mi hermano Alberto, tras varios días de malestar fue diagnosticado de neumonía por gripe A, de la que se ha recuperado rápido y bien.
Fue derivado a Urgencias del Hospital por su médica de atención primaria, en una visita de urgencia puesto que no tenía cita.
La semana anterior, esta vez con cita, lo había revisado porque ya no se encontraba bien.
Si hoy intento reservar una visita para él, la primera fecha que me da es el 8 de enero…algo bastante razonable: 5 días de demora.

Al mismo tiempo, desde inicios del mes de diciembre, es imposible reservar una cita con mi médico de primaria vía web o app.
Eso significa que las agendas, en el supuesto caso que estén abiertas, están completas a 15 días vista.
Tengo que ir presencialmente al centro de salud para intentar gestionar una visita a mi médico de atención primaria. Si no es urgente no me darán hasta dentro de 3 semanas y si es urgente me derivarán al PAC o al Hospital.

No comparto centro de salud con mi hermano.
Así que son 2 realidades diferentes, dentro de la misma ciudad, separadas por apenas 2 kilómetros.

Leyendo el hilo de Arrop i Tallaetes que sigue las muchas conversaciones y noticias sobre el “tradicional” colapso findeañero (diciembre-enero) provocado por gripes, covids y demás fauna neumoníaca. Me viene muchas preguntas a la cabeza y algún miedo.

Yo también me pregunto qué debemos hacer los pacientes.

Si estoy malo y no voy a trabajar automáticamente un médico me tiene que dar una baja.
En otros países existe una autobaja de 3-5 días para gripes y similares…enfermedades por las que no hace falta ir al médico.
Por lo que sea, Gobierno, oposición, sindicatos, CEOE no parecen muy proclives a modificar esto.

Si mi médico no tiene disponibilidad hasta dentro de 3 semanas y no hay urgencias en mi centro de salud, o voy a un Punto de atención continuada (sin Rx ni analíticas…a poco que se necesite descartar algo me enviarán al hospital) o me voy al Hospital directamente…

¿Hace falta un escalón intermedio?
La sociedad parece que demanda una “Fast Health”.
Quiero que me vean aquí y ahora…
¿Hacemos caso a esa tendencia?
Montamos escalón intermedio, los pacientes tienen un fast health 24 horas…un centro, diferente al de un hospital y un centro de salud, con capacidad para resolver el 80-90% de cosas que se consultan (posiblemente la mayor parte de urgencias), sin cita previa claro.
Unas urgencias no hospitalarias.

Reservaríamos atención primaria para las citas previas y trabajo de verdadero especialista en sanidad comunitaria y patología crónica.
Reservaríamos urgencias hospitalarias para cuestiones graves que requieren ingreso.

¿Funcionaría?
No parece que los PAC hayan funcionado…
Posiblemente se saturarían igualmente.
El mensaje sería contraproducente…vete allí por lo que sea, que te miren.

¿Educación sanitaria?
Me llama la atención las campañas de reciclaje -por tierra, mar y aire- de vidrio, plástico…incluso con copago (las bolsas te las cobro en el supermercado).
Nada de esto se hace en Sanidad…como mucho la vacunación y con escaso éxito.
¿Sanidad en las escuelas/institutos? Si ni siquiera se contempla como necesario la presencia de una enfermera en centros con 500 personas…


Como he escrito al inicio del post, en 2 km, dentro de una misma ciudad se pueden vivir situaciones muy diferentes en la atención sanitaria.
Con lo que las soluciones no pueden ser universales.
Tampoco tiene nada que ver una localidad urbana con una zona rural (dispersión, lejanía, perfil social).
O una temporada y zona vacacional respecto a otra época de año….

La atención, seguimiento, diagnóstico y tratamiento de pacientes no puede seguir recayendo casi exclusivamente en los médicos.
Al resto de profesiones sanitarias se les debería incorporar mucho más.

Desde luego, a corto plazo no veo soluciones.
La autobaja es una medida que palía.

Más médicos, más camas, más PACS…es más de lo mismo.
Posiblemente con los mismos resultados.

Estamos llegando al momento de no retorno.
Al momento de tomar decisiones o el barco se hunde.
Es el momento de los gestores.
De sacar a la luz pública todos los datos asistenciales y de RRHH.
Y abrir un debate, dejando a los políticos fuera.

Y esto es algo que deberíamos exigir los pacientes.
Tanto las asociaciones como los pacientes a título individual.   
¿Lo veremos?
Me tengo por un pesimista realista…

Gestionar también viene de gestar

La banda Texas, de mi adorada Sharleen Spiteri, en su canción The Conversation decía:

Any time we have a conversation

It’s never what you wanna hear

It’s funny how much words can hurt you

Even after all these years

I wanna make an observation

‘Bout how you tear your world apart

And every time I try to tell you

You blame it on your fickle heart

Hay un momento que tienes que parar y ver cómo estás.
Si la cabeza está en el suelo y los pies en el aire, hay algo que no va bien…¿qué está pasando para llegar a esta situación?…

1.- ¿Sabes lo que tu jefe quiere de ti?

2.- ¿Te reúnes periódicamente con tu jefe/a para comentar cosas de tu trabajo o sólo cuando hay marrones?

3.- ¿Hay algún tipo de planificación? ¿tus jefes tienen un calendario y se adelantan para verificar y coordinar el trabajo?

4.- ¿Ya sabes los objetivos, tuyos y de tu área de trabajo, para 2024?

Si has contestado con un NO a las 4 cuestiones, te corresponden 4 puntos y pasas a la siguiente fase del concurso “Mi jefe/a no gestiona”.

La mala noticia para ti es que no pinta bien.
Seguramente tu jefe/a no te considera ni a ti ni a tus compañeros como parte de SU equipo de trabajo.
No hay objetivos.
Por tanto, no habrá evaluación (desde luego no objetiva).
Tampoco habrá línea de trabajo ni metodología de trabajo, ni comunicación…

Buena suerte.

La vas a necesitar

Hay que gestar calendarios, coordinaciones, planificaciones…y equipos.
Nada nace por generación espontánea.
En la gestión sanitaria de primer nivel, todavía menos.

Gestoría de usuarios

Mi compañero de despacho, mientras buscaba otra cosa (serendipia), lo leyó en voz alta…
Tras trabajar más de 6 años en un servicio de atención e información al paciente, el concepto me llamó mucho la atención.

Trabajar por aquello que tenga valor para el paciente.
Es precioso como concepto. Es un magnífico constructo teórico, que pocos miden, muy pocos analizan y todavía menos quienes acuden a él para optimizar procesos clínico-asistenciales.

Cuando una persona pone una queja…¿las contestamos o las resolvemos?
Deberían ser las dos cosas, claro.
Pero en el sistema sanitario, ¿de verdad resolvemos una queja por demora en la cita con un profesional o una prueba diagnóstica?
¿O sólo le respondemos -protocolariamente- que estamos trabajando en ello y nos disculpamos por las molestias?

A final de año, en las estadísticas, ¿qué contamos…respuestas o soluciones?

¿Tanto le cuesta al sistema sanitario abandonar su pasividad?
¿Por qué nos cuesta tanto hablar con las personas?

En el ámbito de los seguros se habla de la gerencia de riesgos.
El concepto hace referencia a las estrategias de una organización para prevenir, evitar o mitigar posibles riesgos que pueden causar daños y perjuicios.

¿Piensas que podíamos hacer algo de esto en el ámbito sanitario?

Cuando se habla, reiteradamente, de cambiar el sistema… ¿alguna vez tenemos en cuenta que debemos gestionar las necesidades/prioridades de los pacientes?

¿Podremos, alguna vez, prestar atención al “valor” y ser proactivos?
Podemos hablar con el paciente, sin mediar una necesidad sanitaria…
Las enfermeras gestoras de casos es un ejemplo magnífico de su utilidad…no sólo para pacientes en hospitalización domiciliaria o crónicos complejos.

Además de profesionales sanitarios asistenciales, el sistema sanitario debería nutrirse y beneficiarse de profesionales que gestionen a las personas, sus necesidades y sus situaciones particulares en relación con el sistema sanitario.

Sexo, diabetes y medidores continuos

No, no voy a parodiar la peli «Sexo, mentiras y cintas de video» de Andie McDowell (si sale ella, la peli es suya porque ya no pongo atención a nada más), pero sí de sexo, de medidores continuos y de diabetes, claro.

El sexo es otro de los grandes olvidados en la cronicidad, en la sanidad en general y en la diabetes en particular.

A esta vida hemos venido a pasarlo bien (no como en el Hormiguero),desde luego no a sufrir innecesariamente y las relaciones sexuales son una de esas ocupaciones -gratuita, además- que nos hacen más placentera la existencia.

El sexo, como otras cosas no tratadas en la consulta, es un aspecto más de la vida de un paciente con diabetes. Y como tal, además de ocuparnos, a veces nos preocupa.

 En tiempos pretéritos, en alguna reunión con adolescentes con DM1, al final siempre salían las dudas, miedos, temores y preguntas -más o menos explícitas- sobre si la diabetes afectaba a las relaciones sexuales…a la calidad, se entiende.

En los grupos de educación con personas con DM2, también pasaba lo mismo. Habitualmente, aprovechaban un descanso, un apartado y confesaban -casi a hurtadillas- que tenían problemas. Siempre me consultaban hombres…parece lógico, por aquello de la “comprensión masculina”. Siempre consultaban sobre la disfunción eréctil… Y casi siempre era más preocupante las causas (neuropatía) que la propia impotencia (más de la mitad de los hombres adultos, con o sin DM, padecemos en algún momento problemas de erección…)

Pero en las mujeres, también pueden ser frecuentes la anorgasmia, dificultades de lubricación y dolores vaginales durante las relaciones, posiblemente también influidos por causa de neuropatía o de altos niveles de glucosa.

 Esos problemas, tanto en hombres como en mujeres -cuando aparecen- generan una entrada en el bucle: “pérdida confianza-me encierro en mi mí mismo-minimizo o escondo el problema-no hablo de ello-no busco soluciones-tengo menos confianza”.

Si esto pasa en el contexto de una pareja estable, oficializada vía iglesia/ayuntamiento o similar o no, los perjuicios suelen ser exponenciales.

También se habla poco de estas situaciones en los solteros/as. Claro que nosotros tenemos otros problemas añadidos…

El principio de incertidumbre nos dice que no podemos medir simultáneamente y con infinita precisión un par de magnitudes conjugadas. Es decir, nada impide que midamos con precisión infinita la posición de una partícula (llámale ligue ocasional), pero al hacerlo tenemos infinita incertidumbre sobre su momento.

Yo creo que Heisenberg, harto de intentar ligar, elaboró este principio para compadecerse.

Por una confluencia de astros, ella es sagitario y tú Libra, júpiter se alinea con la luna, sube la marea, te han bajado las defensas, has acertado con la fragancia, la conversación o vaya usted a saber el qué…por una vez, abandonas el “Consejo de Administración de Calabazas Club” y te anotas un tanto.

Temporalmente, claro…no te vayas a hacer ilusiones a lo tonto, pensando que al fin tendrá sentido el apartado “contactos” de tu teléfono móvil.

El caso es que has desarbolado las defensas enemigas. Te ha visto contar hidratos durante la comida/merienda/cena y toquetear una maquinita para poner insulina. Te ha aguantado la chapa sobre tu DM1 (y sobre el resto de tu vida). Y aun así, quiere tema (no sé si estos son los términos que utilizan ahora los de la generación Z). Incluso interpretas bien las señales…que a veces somos muy tontos.

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Acudes, raudo, a “comerte el postre”.

Pero una cosa es explicar -teóricamente- lo que es un sensor continuo y una bomba de insulina. Y otra muy distinta verlo en directo por primera vez. Y tocarlo…el catéter o el sensor, digo.

¿si lo toco/rozo te molesta? (sí, me lo puedes tocar) ¿no te vas a quitar la bomba? ¿no me has dicho que sin insulina te mueres? (aquí compruebas que te prestaba atención) ¿no te subirá la glucosa? ¿y si tienes un bajón…de azúcar? (mira, se preocupa por mí…supongo)

Quiero decir, que la imagen de una persona con un catéter y un sensor de glucosa en el cuerpo, para los no iniciados/acostumbrados, puede no ser lo más erótico/erógeno posible. Es como las uñas de los pies largas/descuidadas/sucias…si las ves, ya no puedes mirar a otro lado.

Llevar sensor/catéter en la zona alta de los muslos, o zona abdominal…a mí me molesta en estas situaciones erótico festivas. Y a alguna pareja que he tenido también (el roce en la piel no es agradable).

Claro que no todo el sexo consiste en el frotamiento de la región genital…que en esto debemos ser (más) adultos y aprender que hay más cosas que se pueden hacer.

 Así, igual no vendría mal que alguna productora de cine para adultos promocionara una peli con un actor y una actriz que llevaran sensor y bomba de insulina. A efectos de educación, claro.

No hay texto alternativo para esta imagen

Y si te llega este meme a tu whassap o por facebook, quiero aclararte que estos dos, Jordi ENP y Apolonia Lapiedra , no son dos jovencitos debutados en Navidad y a los que les han puesto un sistema integrado de control automático de la glucosa…

Vacaciones y etología

Ha pasado el verano -sin actualizar la web- y traigo un post resumen de alguno de mis pensamientos recurrentes…

carretera jalonada de árboles

Una de mis aficiones -reconocible por amigos y enemigos- es la etología humana.
No toda, porque eso supone una vida de dedicación…pero me apasiona la observación de la conducta humana y traducir esa conducta a motivaciones causales que la provoquen.
Después del aterrador verano que hemos pasado en Valencia, a eso me he dedicado en mis vacaciones de septiembre.

También hago observación y etología con el tema sanitario.
Con la organización sanitaria.
Con los pacientes en su relación con la estructura de la sanidad.

Durante varios años trabajé como celador en las puertas de consultas externas del Hospital La Fe. Ni National Geografic acumuló tanto material ni tanta información sobre animales en África, como yo de los pacientes que deambulaban por el hospital.
Un buen día, ya como jefe de celadores del hospital, asistí a una reunión donde se presentaba el nuevo circuito de asistencia a los pacientes en consultas externas.
Como puedes imaginar, ni consultaron a los celadores ni a los pacientes (#pagafantismo) para realizar dicho “nuevo” circuito.
Quizás, combinando las cámaras de vigilancia y la IA de hoy en día, se pueda analizar el tránsito de los pacientes (y familiares) por un centro sanitario.
E intentar, como yo tenía medido, disminuir los casi 3 kilómetros andando que suponían determinadas visitas.

En Valencia, por si no lo sabes, casi es más importante el almuerzo que la paella. Si te dedicas a pasear por la ciudad entre las 9.30 y las 11h verás los bares atestados de personas, de toda clase social, atizándose bocatas, bebidas y el gasto (llamamos a esto los cacaus, tramusos, olivas e incluso ensalada completa que completa el condumio…cremaet aparte).
El rito comienza buscando bar.
Si llevas tiempo trabajando en la zona ya has probado varios y los catalogas por precio, rapidez en el servicio y calidad del producto.
Pero no siempre puedes abandonar tu trabajo exactamente a la misma hora, ni siempre encuentras mesa libre (incluso para 8-10 personas) en el bar que quieres.
Eso hace que peregrines buscando sitio…pero no dejas de almorzar, no dejas de hacer lo mismo que haces siempre.
Si está lleno, te vas a otro sitio.

Pues en sanidad es lo mismo.
Parece mentira que aún haya quien se sorprenda de la saturación de urgencias, de los centros sanitarios y de las pruebas diagnósticas.
Vas al centro sanitario porque es lo que te dicen y lo que hace todo el mundo…si no puedes ir a uno, vas a otro.
No vas a convencer a nadie de no ir “ a ver al médico”.
Y si quieres cambiar las cosas, lo tienes que hacer desde fuera del sistema sanitario (educación, cine, revistas, redes sociales, medios de comunicación…)
Porque si ya está instaurado tomarse un cremaet tras finalizar el almuerzo, también está instaurado ir al médico.
 

Como ya he contado varias veces, mis hermanos tienen discapacidad intelectual. En el centro ocupacional al que acuden, solicitan 2 veces al año (por normativa de la conselleria de turno) un informe de salud:

Un disparate…dado que mis hermanos pueden pasarse años sin ir al centro de salud porque no tienen ningún problema físico.
Un certificado médico para decir que no ha ido al médico…
¿sabes lo difícil que es explicarle a alguien con discapacidad intelectual que le llevas al médico sin que le duela nada?
No es mi caso porque lo solucionamos por otra vía…pero, ¿ocupar una cita por esto?

Me resulta inevitable recordar y comparar cómo el juez de tutelas (alguien sin ninguna formación médica ni psicológica) evaluó la capacidad/incapacidad de mis hermanos por una videollamada de menos de 1 minuto…
Ya lo de “informe de salud” da para entrada aparte…como si la salud fuera tan fácil de describir…

Por cosas que pasan, busqué información sobre los celos en el entorno laboral, y en una publicación de linkedin, encontré esto:

Causas de los celos en el trabajo:

  • Reconocimiento y promoción: la competencia por ascensos y reconocimientos puede generar celos entre colegas que desean obtener las mismas oportunidades de crecimiento profesional.
  • Habilidades y logros destacados: cuando un compañero destaca por sus habilidades o logros en el trabajo, otros pueden experimentar envidia y celos al compararse con él.
  • Relaciones con superiores: la percepción de preferencia o trato especial hacia un colega por parte de los superiores puede generar resentimiento y celos entre el resto del equipo.

Consecuencias de los celos en el trabajo:

  • Deterioro del clima laboral: los celos no gestionados pueden generar tensiones y conflictos entre los miembros del equipo, afectando la colaboración y el trabajo en equipo.
  • Reducción de la productividad: los celos pueden distraer a los empleados de sus responsabilidades y enfocar su energía en la envidia y la competencia, disminuyendo la eficiencia y el rendimiento laboral.

No sé a ti, pero hay cosas que me suenan mucho.


Pero, ¿puedes comer de todo? La evolución de la alimentación

Es curioso.
Cuando alguien a quien has conocido recientemente, se entera (o le dices, u observa) que tienes DM, casi inevitablemente te dispara dos cuestiones: la insulina (¿te pinchas?¿duele?¿cuantas veces?) y la alimentación (pero, ¿puedes comer de todo?¿puedes comer azúcar?¿lo dulce ni lo tocarás?)

A menudo, paso por delante de este establecimiento en Valencia, y siempre me sale una sonrisa.

Desde mis primeras lecciones de educación terapéutica, siempre me quedó grabada la frase:

No existen los alimentos “específicos para diabéticos” ni una dieta para personas con diabetes.


Y me llama mucho la atención la continuada serie de recetas que nos obsequian en revistas sobre DM, las guías/libros publicados…es que hasta Arguiñano:

Mi depauperado cerebro ha perdido la batalla y ya no lucha contra esa incoherencia.

Pero, hay otro aspecto de la alimentación interesante: el desarrollo de la “industria nutricional”.

En primer lugar, cabe mencionar el semifallido proyecto Diabalance, promovido por Esteve y Pascual (dos multinacionales muy potentes, que seguramente vieron nicho de mercado…equivocadamente, como se demostró después).
Bajo la marca Diabalance, se puso en el mercado una gama de alimentos con una reducción significativa del contenido de hidratos de carbono: pan, pasta, flanes, zumos, galletas…

La idea no estaba mal. De hecho, siguen existiendo productos de esa gama en el mercado, con otras marcas comerciales.
Por ejemplo, en Diabetika puedes encontrar variedades y productos con otras marcas.

Una noticia en Canal Diabetes donde ampliaban más información.

A mí, personalmente los sabores nunca me gustaron…es lo más parecido que he encontrado a comer alimentos sin gluten (con cariño a todos los singlutenismo).
Pero, sobre todo, me chocaba frontalmente con la idea que la alimentación de una persona con diabetes es la misma que para cualquier otra persona sin diabetes…y en mi caso, no veía necesidad.

Sin embargo, abrieron una vía con la venta/consumo de la gama de geles de absorción rápida, pastillas de glucosa o incluso gominolas de glucosa y que actualmente es muy grande y asequible.

En Glucoup hay una buena variedad
Al fin teníamos algo para sustituir los famosos sobrecitos de azúcar, que acababan rompiéndose y esparciendo el azúcar en bolsillos y/o bolsos.
Aunque yo, si os cuento un secreto, y gracias a mi amiga Sonia, siempre tiro -por comodidad- de estas papillas de frutas (ojo, etiquetadas como alimentación infantil…20g de HC -17 de azúcares- en 120g de producto)

Nos hemos beneficiado, también, del boom de los maratones, ultramaratones, trails de montaña y en general del avance de la nutrición deportiva.
El mercado está infestado de suplementos nutricionales de todo tipo, también de glucosa.

Y últimamente la moda de los alimentos hiper proteicos y popularizados con las controvertidas dietas keto, permiten encontrar casi todo tipo de alimentos (pan, flanes, natillas, gelatinas…de todo) con un reducido aporte de hidratos de carbono y alto número de proteínas.
Se pueden encontrar en los lineales de cualquier supermercado.

He probado alguno y el sabor es muy mejorable, por decirlo finamente.
Y tampoco me parece que incluirlos frecuentemente sea algo que me aporte grandes ventajas.
Prefiero comer un buen pan de una buena panadería, un buen helado o un buen flan…para una vez que los como, que tengan todo el sabor posible.

Finalmente, también tenemos en el mercado un buen número de bebidas light y/o sin azúcar, que podemos encontrar fácilmente en cualquier establecimiento hostelero.

Los diabetosaurios pueden confirmar que cuando salías a tomar algo hace 20 años, las opciones “sin azúcar” eran muy poco habituales y costaba encontrar el establecimiento que las tuviera…
Por el contrario, resulta ya casi imposible encontrar un zumo CON azúcar.

Creo que no podemos quejarnos, el “what a time to be a live” que nos ha tocado en suerte, está bastante bien en este aspecto.

FOhisTOria. Episodio cuarto

Una foto real y una historia inventada.

La fotógrafa es Pilar Villanova y el escritor Dani Royo.

El ejercicio consiste en acompasar el ruido de cada ola que acaba en la orilla con la inspiración y expiración de tus pulmones.
Esa era la nota que le había dado su psicólogo y que llevaba guardada en la bolsa de la playa, junto a la crema de protección solar, la botella de agua y 27 cosas más que siempre le sobraban.

Pero primero era leer.
“El trono velado” de Ken Liu la tenía enganchada.

Iba por la segunda parte de la Dinastía del diente de León y deseaba pasar ya a la tercera.

“Me leo un capítulo más y me pongo al ejercicio” pensó.

Aparecían 3 llamadas perdidas y 2 mensajes sin leer en las notificaciones de su teléfono móvil.
Las ignoró.
Como también le había dicho su psicólogo.
Hoy lo importante era ella.
Y solo ella.

Nada es fácil.
Costaba centrarse en el ruido de las olas: los gritos habituales de los niños y sus juegos, las conversaciones a su alrededor, el miedo a que venga alguien cuando cierre los ojos…

Para ella era más fácil con la arena…inspiraba y soltaba poco a poco la arena que cogía en su mano, cogía más arena y la soltaba al mismo tiempo que expiraba.

Todo le daba igual ya.

Se puntuó un 8 sobre 10.
Aún había margen de mejora para trabajar con el psicólogo.