FOHISTORIA. Episodio segundo

Una foto real y una historia inventada.

La fotógrafa es Pilar Villanova y el escritor Dani Royo.

Le habían dicho que la luz era especial. Cuando bajó del tren lo entendió.
Pero nadie le habló del color.
Ni de las personas.
Ambas cosas las descubría cada día y con más detalle por la noche.

Era la octava ciudad que visitaba en los 4 primeros meses del año. Captar imágenes era su trabajo y lo hacía en cada evento festivo al que le mandaba su empresa.

El downtown de las ciudades era su localización preferida. Lo tenía todo a mano para su trabajo, para su ocio y para su afición a la fotografía.

Confundirse entre la multitud le reconfortaba. Se sentía una más, sentía que formaba parte de la ciudad, aunque anduviera sin rumbo fijo se sentía integrada entre un gentío sin identificar.
Viajaba sola, le gustaba, pero nunca es fácil.
Y el trabajo, sólo es trabajo.

Una última foto, la que le servía para cerrar sus propios recuerdos, para tener material por si tenía que volver. Que le ayudase a recordar.


Ya en la habitación del hotel, guardó la cámara en su funda y cerró la maleta.
Dentro, ordenados por nombre, los expedientes policiales.
La placa, la pipa y los grillos fueron directos a su cintura.
El informe estaba redactado y mandado a su jefe.

El siguiente objetivo esperaba en otra ciudad distinta.