Un DM1 en atención primaria, ni como un pulpo ni en un garaje

Este mes cumplo 19 años con esta compañera (fea, antipática, molesta y siempre inoportuna) compiyogi de viaje.
No hice nada para padecerla, no la esperaba y nada me haría más feliz que encontraran una cura definitiva (a ser posible sin inmunosupresores de por vida).

También es verdad que, tras muchas jornadas, congresos, Master de Diabetes, Diabetes Experience Day o encuentros virtuales en redes sociales, he conocido a un montón de gente impresionante y a un buen número de amigas y amigos.
Incluso alguno/a es profesional sanitario.

Esa buena relación con profesionales sanitarios, me ha hecho pensar mucho.

Primero, soy consciente de la enorme suerte que tengo. Poder acceder a comunicarme con grandes profesionales. A golpe de whassap tengo la enorme suerte de poder acceder a alguno/a de los mejores especialistas en mi enfermedad crónica.

Segundo, ¿Qué hubiera pasado si yo fuera un paciente más, sin esa posibilidad de comunicación directa con los profesionales sanitarios? ¿Cómo me sentiría?

Hace pocos días, “mi jefe”, hizo uno de sus ximoanuncios

Centro salud Padre jofre de Valencia
Centro de salud Padre Jofre Valencia


Son bien recibidos los hospitales de día y las unidades de pie diabético (a día de hoy no hay ninguno en la Comunitat Valenciana).
Recursos especializados.
Superespecializados diría yo.
Ambos han demostrado utilidad…muy especialmente en la prevención de y reducción de amputaciones (a ver si algún año podemos decir que ha habido 0).

Pero esas medidas incluyen, sí o sí, un reforma en el modelo asistencial en el paciente con diabetes.
Y eso siempre asusta.
Por la incertidumbre…especialmente a los profesionales.
Si lo sabré yo.

Mi pesimismo recalcitrante me orienta a que “se moverá todo para que no cambie nada”.
Y es que -en mi modestísima opinión- parchear (aunque sea con acciones acertadas) no deja de ser un parche, una solución intermedia, parcial y no global.

Y digo esto porque se olvida la atención primaria.
Se vuelve a olvidar a la atención primaria, quiero decir.
Sí, para la DM1 también.

Sé lo que es un hospital de día y sé lo que es una unidad de pie diabético.
Pero no sé cómo vamos a integrar las intervenciones de los profesionales de atención primaria en esto.

Porque necesito (necesitamos) la atención primaria.
Alguien que me vea de forma integral, teniendo en cuenta mi DM1, pero especialmente teniendo en cuenta mis determinantes sociales y familiares, mi edad (ya cerca de los 50), mi inestable salud mental, mis comorbilidades, que me ayude a trabajar en la prevención (ejercicio, dieta y educación).
Y que me ofrezca una accesibilidad adecuada, sin tener que recurrir a la suerte que tengo con mis profesionales sanitarios.

Como le decía a mi amiga Bárbara (médica de primaria) la semana pasada, hablando de la realidad de la atención primaria:” creo que no os van a dejar hacer medicina”. Malos tiempos para la lírica de Golpes Bajos.

Una pena y muy perjudicial.

Yo sigo confiando en mis profesionales sanitarios porque sé que me van a ayudar, sea cual sea la situación.
No tengo tan claro que el sistema lo haga.